El envejecimiento es un proceso que ocurre debido a muchos factores, pero solemos culpar a la exposición solar, a la genética, al estrés oxidativo o a la gravedad; sin embargo, existe un detonante interno que a veces pasa desapercibido: la pérdida de grasa facial. Con el paso de los años, las almohadillas de grasa que sirven de soporte estructural al rostro disminuyen y se desplazan, provocando cambios notorios en las facciones.
Qué pasa cuando se pierde grasa facial
Aparición de arrugas
Al disminuir el volumen graso que rellena el rostro desde el interior, la piel pierde su base de apoyo. Al no tener esa estructura que la sostenga firmemente, el tejido comienza a plegarse sobre sí mismo, acelerando la aparición de líneas de expresión profundas y arrugas.

Pérdida de volumen
La grasa que tenemos en el rostro tiene una función de relleno que ayuda a que la piel permanezca en su lugar, es decir, firme. Cuando este volumen disminuye, la piel sobrante queda colgada y se pierde definición en los pómulos y la mandíbula.
Aspecto cansado o demacrado
La falta de soporte interno hace que ciertas zonas del rostro se hundan, proyectando sombras que antes no existían. Esto se hace evidente pues se marcan profundamente las ojeras, las sienes y los surcos nasogenianos (las líneas que van de la nariz a la boca). El resultado es un rostro con una apariencia cansada incluso cuando no lo estás.
Cómo evitar la pérdida de grasa facial

Cuidado con el cardio excesivo
El ejercicio cardiovascular intenso, prolongado y de alto impacto (como correr maratones) eleva los niveles de cortisol y el estrés oxidativo crónico. Esto Influye también en la quema de grasa en el rostro y acelera la flacidez. Equilibra tus rutinas con entrenamientos de fuerza.
No te saltes tu rutina de skincare
Aunque la grasa está en capas más profundas, la exposición constante a la radiación solar así como los radicales libres debilitan el colágeno y la elastina. No te saltes nunca tu protector solar y asegúrate de usar sueros con activos como vitamina C o resveratrol.




