En el universo del vino, las grandes etiquetas ya no solo compiten por la calidad de sus cosechas. También lo hacen a través de las historias que construyen alrededor de sus marcas. En ese contexto, Casillero del Diablo inicia una nueva etapa al presentar al actor británico Orlando Bloom como su nuevo embajador global, una colaboración que busca acercar la emblemática leyenda de la marca a nuevas generaciones.
La estrategia no solo responde al creciente interés por experiencias de consumo más emocionales, sino también a la forma en que las casas vitivinícolas han comenzado a dialogar con la cultura contemporánea mediante el cine, la narrativa y el entretenimiento.
Una leyenda del vino con una nueva narrativa
La campaña internacional estará protagonizada por Orlando Bloom, quien interpretará la famosa historia detrás de Casillero del Diablo a través de una producción cinematográfica contada en primera persona.
La elección del actor británico resulta natural para una marca cuya identidad siempre ha estado ligada al misterio. Con una trayectoria que incluye franquicias como El Señor de los Anillos y Piratas del Caribe, Bloom aporta una presencia reconocible a nivel mundial que amplía el alcance de la histórica etiqueta chilena.
La campaña llegará durante los próximos meses a mercados estratégicos como México, Reino Unido, Brasil, Irlanda y Chile.

El vino también construye identidad de marca
En la industria del vino premium, las colaboraciones con figuras internacionales han dejado de ser únicamente acciones publicitarias para convertirse en herramientas de posicionamiento.
Casillero del Diablo apuesta por reforzar atributos como la autenticidad, la tradición y el carácter mediante un embajador cuya imagen también está vinculada con marcas de lujo, diseño y estilo de vida, además de su labor como embajador de UNICEF.
La intención es mantener vigente una historia que lleva décadas formando parte de la identidad de la marca, pero presentándola bajo un lenguaje visual y narrativo más cercano a las audiencias actuales.
Cuando el storytelling se convierte en parte de la experiencia
Más allá del contenido de la campaña, esta colaboración refleja una tendencia que gana fuerza dentro del mundo gastronómico: el vino ya no solo se comunica desde la enología, sino desde las experiencias que es capaz de generar.
Las grandes bodegas buscan crear universos narrativos donde tradición, cultura y entretenimiento conviven para fortalecer la relación con consumidores que valoran tanto el origen de una etiqueta como las historias que la acompañan.
En ese sentido, Casillero del Diablo apuesta por reinterpretar una de las leyendas más conocidas del vino chileno a través de una narrativa cinematográfica que busca mantener vivo su legado mientras conecta con un público cada vez más global.
